Regresemos al futuro

Visto en Cinemark, La Gran Vía
Back to the future II"No podés regresar al futuro, es un error de sintaxis y concordancia" dice Paty ignorante en su infancia.

Tengo nostalgia de regresar al futuro con películas del pasado. No sé si es que fue un día para despertarse oyendo “The power of love” (Huey Lewis and the News) y recordar a una joven Elisabeth Shue preguntándole a Michael J. Fox en su papel de Marty McFly que si se llamaba Calvin, porque así decían sus calzoncillos… Porque ayer, como lo plantea el hashtag #BacktoFutureDay, fue el día en el Marty viajó/volvió al futuro, solo que en la vida real los carros no vuelan y la gasolina no está hecha a partir de basura reciclaje… ¡Volvamos todos al 1985! Yo no conozco, pero… Ajá, volviendo: ayer me acordé del reloj de calculadora de Back to the future (1985) y el lunes la conmoción era Star Wars, con el lanzamiento del nuevo trailer y me pregunté si iba a hacer cola emocionada, al igual que en 1999 cuando lanzaron Star Wars Episode I: The Phantom Menace. ¿Quién sabe? Pero, ya casi es 15 de diciembre. Otro factor pueden ser los días sombríos y el clima Quédate-En-La-Cama de un octubre lluvioso (aunque hoy sí, ¿veá? ¡Sol!)... o quizás es la luna creciente y la tendencia a procrastinar.... El caso es que me puse a pensar en películas que despiertan el sentimiento de “Ay, ¡es cierto! ¡Veámola de nuevo!”.


Las de Indiana Jones. Aparte de que es un personaje muy carismático, las películas mezclan humor con drama con acción e historia y geografía. ¿Qué más pedir? Mi favorita es The temple of doom (1984), es la que más he visto, citado, amado, cantado. ¿Cómo es la canción que cantan en el intro? Y no, no estoy menospreciando Raiders of the Lost Arc (1981), ni la de The Last Crusade. Pero siento que no debí de haber visto la última. Lloré por dentro.


Ahora Stand by me (1986) es genial. Es solo un año mayor que yo y es como un padre para todas las coming of age films. Cambió mi manera de ver los ríos y las babosas, esos animals negros ligosos y malignos... Sin Stand by me no existieran ni Now and Then que cambió la vida de muchas niñas en el ´95, ni The Perks of Being a Wallfower que me hizo llorar hace poco.


Jurassic park (1993) y yo tenemos una relación bien chiva. Me acuerdo de irla ver, chiquitía, de taparme los ojos y esconderme. Me acuerdo del VHS y de las veces que aún la veo en la tele. Me acuerdo de que San José, Costa Rica es representada mal por la producción gringa, como una ciudad costera, en un ambiente guapachoso. La música, los personajes, el drama, los chistes… todos son ingredientes perfectos para sentirnos bien después de sufrir tensión de que los niños están en la cocina pero allí andan los velociraptors, ¡cuidado! Gracias, Jeff Goldblum (que recientemente deslumbró a las masas en este comercial, a los 100 años de edad) y Sam Neil y la chera, ¿cómo es que se llama? Laura Dern… Pero sobretodo gracias a Samuel L. Jackson por la frase “Hold on to your butts”.


¿Alguien que me recomiende ver la nueva de Jurassic Park? No la he visto, pero vi el principio. No entendí si me estaban vendiendo una reescritura del guión original, adaptado a la era de Taylor Swift, o…. No, no entendí.


Ghostbusters está en la lista no solo por los íconos fáciles como el poltergeist verde que saca a la mara de quicio, el marshmallow man, y una situación extraña con Sigourney Weaver que nunca dejará de ser el rostro de la saga de Alien. Las figuras de las caza fantasma tuvieron pegue en su momento y eran muñequitos y también juguetes. ¡Es chivísimo ser un caza fantasma! Con la musiquita ochentera. Pero es mejor verlos interactuar: Ray que es como torpe (Dan Aykroyd), Egon (Harold Ramis, a quien amo en todos sus roles) que tiene una mezcla rara de estoicismo y carisma, Peter (Bill Murray) que es solamente casi inimpresionable y Winston (Ernie Hudson)... de quien francamente casi no me acuerdo. Pero me acuerdo de la música, Ghostbusters durururu….


Dejaré afuera las de Gremlins, porque estoy pensando en un tono menos gore. Y para concluir, mencionaré rápido unas últimas tres: Spaceballs (1987) porque es una parodia demasiado buena, The Goonies (1985) porque es épica y familiar y aventurera, ¡wow! Todo a lo que uno puede aspirar en la infancia y preadolescencia....y Batteries not included (1987), no solo porque la vi en familia varias veces, más de alguna cortesía de Cinemax, sino porque son alienígenas adorable, platillos voladores chiquitillos en familia, dentro de una familia que se esfuerza en Nueva York.

El reloj de Marty McFly

Patricia Trigueros

105 lbs, Sagitario, 1m56. Paty Stuff son las cosas que llenan mi agenda, las reseñas y anécdotas que lo recuentan. Hablo español, inglés, francés y spanglish. Me exilié en Francia por cuatro años y al regresar caí en copy publicitario, entre otras cosas. Redacto, escribo, traduzco, me río, tomo mucho café, soy una fumadora de medio tiempo y como como señorita pero tomo caballero.

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