Amistades no lineales, llamémosle



(texto mutante)


Algún día existirá en el diccionario, almacenado por allí por mi letra favorita del día de hoy  (la ‘R’), un sustantivo repleto del significado, rico y ambivalente, de una amistad polivalente. Hablo, por supuesto (porque conozco mi discurso, y es de esperarse) de mi equivalente a eso que algunos describen como verse en el espejo / no salir de nada, porque somos la misma persona / habla mi mismo idioma / me da los consejos que yo me daría a mí mismo / es mi hermano / hermanas (de tantas cosas) / cynical touchstone.

Hablo de un homólogo, un equivalente separado, una versión en otro género, en otro cuerpo. La complicidad de mentes viaje en tiempo y espacio, y la relación amistosa de este tipo, casi exclusivamente cuando es de este tipo que arrastra un toque fraternal y una utopía profesional (fundada en 2007/2008), no muero. Pero, aunque no muera, difícilmente, a lo largo del tiempo, encuentra su lugar en definiciones holísticas, como una sociedad observable y cambiante. Somos esto, pero al mismo tiempo no somos solo eso. Y mientras existen personas que se pueden definir de manera precisa, con variables  demográficas que determinan con exactitud su naturaleza, esta amistad existe aún cuando no está.

Y, ojo, no estoy hablando de una versión amorosa que existe precisamente “porque” no está. El ejercicio está más bien en descartar lo amoroso y físico y, a ver: piensen en las personas que el tiempo (y la distancia; es decir, a lo que me refiero con “tiempo y espacio”, años y continentes y océanos) no aleja. Quedan allí y aquí, al mismo tiempo, una secuencia cinematográfica de calidad versus cantidad.

Salto a un futuro en el que compartimos el compartimento de preferencia, en un marco conceptual en que podemos seguir haciendo chistes en idiomas que yo no hablo. Me apoyaré un segundo (según yo, según mi mente) en tu hombro intelectual, carril del tren tren de conceptos sacados de tus textos y mis historias, pedazos de YouTube inmortales, en nuestro siamés compuesto por gustos  y nuestra biblioteca que siempre extraño. Podremos contar las cachetada y habremos tomado nota de la cátedra enviada por e-mail, y acuñaré el término correspondiente a esta sucesión de guiños, moralejas y miedos compartidos, mi(s) amistad mutante y no lineal.

(un beso vía What's App
porque la comunicación digital alimenta
a las amistades híbridas)


Patricia Trigueros

Patricia Trigueros

105 lbs, Sagitario, 1m56. Paty Stuff son las cosas que llenan mi agenda, las reseñas y anécdotas que lo recuentan. Hablo español, inglés, francés y spanglish. Me exilié en Francia por cuatro años y al regresar caí en copy publicitario, entre otras cosas. Redacto, escribo, traduzco, me río, tomo mucho café, soy una fumadora de medio tiempo y como como señorita pero tomo caballero.

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